Maria Santísima de la Paz y Esperanza

 

La talla de María Santísima de la Paz y Esperanza, cotitular de "La Pollinica", es una imagen de vestir del siglo XVIII, atribuida por el Departamento de Historia del Arte de la Universidad de Málaga (Catálogo Inventario Histórico Artístico de la ciudad de Málaga y su provincia) al escultor antequerano Miguel Márquez García (1767-1826).

Figura de devanadera, sus finas facciones y sus manos fueron restauradas a mediados de los ochenta por el escultor malagueño José Dueñas. Su rostro sereno y firme, no puede ocultar el dolor por la Pasión presagiada ya en la entrada triunfal de su Hijo en Jerusalen.

En la actualidad, la Virgen luce un manto en terciopelo verde, bordado, el cual ha sido sufragado con aportaciones de los cofrades y de innumerables devotos.

Cuidada por las Camareras de la Virgen, Dori Sánchez y Rosi Gutierrez, la Virgen tiene sus "días grandes", tanto el Domingo de Ramos, como el 24 de enero, festividad de la Virgen de la Paz, donde es expuesta en público besamanos, con la asistencia de cientos de personas que se acercan a besar la mano de la Señora. También, dado su otra advocación como Virgen de la Esperanza, se celebra una misa en su honor el día 18 de diciembre.

La Virgen va acompañada en su salida procesional por alrededor de trescientos cofrades, ataviados con túnicas blancas y capirotes y cíngulo en verde. José Manuel Orozco, el Mayordomo de Trono desde hace más de 15 años, capitanea con maestría a los 44 hombres que llevan sobre sus hombros el trono, obra de orfebrería cincelado por artesanos granadinos, con la Virgen de la Paz, rodeada de flores y velas blancas, en un recorrido por las calles del casco antiguo de Marbella y por su avenida principal, siendo sus momentos culminantes a la entrada y salida de su Templo, donde los Hombres de Trono hacen un esfuerzo enorme debido a la estrechez de la puerta del mismo.